3. TERMINOS Y DEFINICIONES

 

En esta Norma Internacional, a menos que se indique lo contrario, un

"producto" o un "servicio" puede consistir en:

 

- el resultado de actividades o de procesos (productos tangibles o

productos intangibles, tales como un servicio, un programa de

ordenador, un diseño o unas instrucciones de utilización), o bien,

 

- una actividad o un proceso (como por ejemplo la prestación de un

servicio o la ejecución de un proceso de fabricación).

 

 

 

3.1. calidad: Conjunto de propiedades y características de un producto o

servicio que le confieren su aptitud para satisfacer unas necesidades

expresadas o implícitas.

 

 

NOTAS

1 En un contexto contractual, las necesidades están especificadas,

mientras que en otros contextos las necesidades implícitas deben

identificarse y definirse.

 

 

2 Las necesidades pueden variar con el tiempo, por lo que las

especificaciones deben revisarse periódicamente.

 

3 Las necesidades se traducen generalmente en propiedades y

características con criterios especificados. Las necesidades pueden

incluir aspectos referentes a: aptitud para el uso, seguridad,

disponibilidad, fiabilidad, mantenibilidad, economía o medio ambiente.

 

 

4 El término calidad no se emplea aquí para expresar un grado de

excelencia en un sentido comparativo; ni tampoco en un sentido

cuantitativo para las evaluaciones técnicas. Para estos usos debe

utilizarse un adjetivo calificativo, por ejemplo:

 

a) "calidad relativa" cuando los productos o servicios se clasifican

en función de su "grado de excelencia" o de una forma

"comparativa";

 

b) "nivel de calidad" y "medida de la calidad" cuando se realizan

cuantitativamente evaluaciones técnicas.

 

 

5 La calidad de un producto o servicio está influenciada por numerosas

etapas de actividades interdependientes, tales como: el diseño, la

producción, el servicio postventa o el mantenimiento.

 

 

6 La consecución económica de una calidad satisfactoria envuelve al

conjunto de fases del bucle de la calidad (espiral de la calidad) como

un todo. No obstante, las aportaciones a la calidad de las diferentes

fases del bucle de la calidad se consideran, a veces, de forma

separada, con el fin de ponerlas de relieve, por ejemplo: calidad

debida al diseño, calidad debida a la ejecución.

 

 

7 En la literatura sobre la calidad, a veces se designa a ésta como

"aptitud para el uso", "aptitud para el empleo", "satisfacción del

cliente" o "conformidad con los requisitos". Puesto que estas

expresiones solo representan algunas facetas de la calidad, se

necesitan explicaciones complementarias para llegar al concepto

definido anteriormente.