MATERIALES, TÉCNICAS Y PLANIFICACIÓN I
1. Creación de escenarios.
Componer es el arte de ordenar los volúmenes en un espacio, con armonía y gusto, guardando el orden y el sentido de la unidad.
El arreglo de todos los elementos del escaparate es tan importante como lo pueda ser para un pintor; en el escaparate cada objeto ha de estar situado en el sitio más conveniente a la unidad del conjunto. El escaparatista se situa en el escaparate como el artista ante el lienzo, que tiene un espacio definido sin posibilidad de aumentarlo o reducirlo y al que habra de adaptarse, combinando los elementos e integrándolos para un fin.
La composición puede realizarse de diferentes formas, en línea, en figura geométrica, en abanico, en forma de letra, etc...y otras muchas más.
Para su mejor estudio, dividiremos la composición en dos grupos: SIMÉTRICO Y ASIMÉTRICO.
Se llama composición simétrica, cuando la distribución de los elementos participantes en el escaparate, ocupan el mismo espacio y la misma situación a un lado y al otro de los ejes del escaparate, en su sentido horizontal y vertical.
Se dirá que un escaparate está compuesto de una forma asimétrica, cuando los elementos que lo componen no responden al mismo orden a cada lado de los ejes, tanto horizontales como verticales.
En la composición asimétrica, emplearemos en principio el mismo sistema que en la composición simétrica, es decir, dividiremos el escaparate en dos ejes, uno horizontal y el otro vertical, la gran variación consiste en que el eje vertical no pasará por el centro del escaparate, si no que éste se desplazará bien hacia la derecha o hacia la izquierda, según influya la dirección del paso del peatón u otro elemento (semáforo, paso de peatones, mercado, iglesia, colegio,...), una vez realizado este paso, y como se indica en la figura, las subdivisiones resultantes no serán iguales a ambos lados del eje citado, lo cual, nos permitirá el ocupar diferentes espacios en cada lado del eje.
Entre las muchas formas de componer con este sistema dentro del escaparate, las más usadas por su eficacia son las de composición en forma de letra y la de composición de forma geométrica, ¿a que espectador le puede resultar desagradable estas figuras, cuando está viéndolas diariamente cientos de veces?, cuando es parte de un ritual cotidiano.
Para una buena composición asimétrica, será preciso tener un amplio conocimiento del ritmo y del equilibrio.
La composición, también tiene sus aspectos psicológicos, también a través de la composición existe una comunicación clara que el profesional tiene que lograr crear, para que el viandante se sienta atraido por el escaparate.
La composición simétrica es exponente de sobriedad, seriedad, etc..., para lo cual, esta composición será idónea para los artículos que reunan estas condiciones, sastrería a medidia, joyería, perfumería,etc. La composición asimétrica es exponente de dinamismo, juventud, alegría, etc.
En el escaparate, veremos que muchas técnicas están interrelacionadas entre sí, pues el aspecto psicológico de la composición va estrechamente ligado a los contrastes de colores de esta forma:
COMPOSICIÓN SIMÉTRICA-CONTRASTE COMPLEMENTARIO
COMPOSICIÓN ASIMÉTRICA-CONTRASTE SIMULTÁNEO
Recordar, hacer un escaparate no es colocar elementos o artículo sin precisión, se tiene que realizar pensando que hay un sitio para cada cosa, y las cosas tienen que estar en su sitio.
No siempre los escaparates tienen medidas pequeñas que permiten realizarlos con una composición simple o en un sólo grupo mayor o menor, cuando las medidas de éste llegan al extremo de tener que realizar más de un grupo para que éste quede correctamente compuesto, si queremos que la fueza e importancia de la llamada de atención como generadora de interes del espectador, tendremos que crear un circuito capaz de hacer que la vista transcurra a través del escaparate sin ser visto.
La teoría del recorrido visual se puede estudiar en profundidad en un sifín de tratados dedicados al dibujo y a la pintura, para él es fundamental el conocimiento y la práctica de ella.
Dentro de todo lo escrito sobre este tema, en este apartado vamos a fundir los puntos más importantes para su estudio de entre los que pueden ser aplicados al escaparate; lo primero que el profesional tiene que tener en cuenta es que la vista siempre entra en el escaparate por el primer ángulo inferior según la dirección del paso, saliendo por el superior opuesto de entrada, formando una diagonal en su trayectoria, logicamente siempre que no exista un obstáculo que interrumpa su trayectoria.
Otros factores de sumo interes en este estudio, es la atracción que ejerce la luz sobre el ojo; la luminosidad de los colores nos atraerán mucho más que los que carecen de ella, las líneas también pueden ser caminos de la vista cuando interesen.
Tratando de explicar esta teoría y explicando los pasos a dar, diremos que, la vista entra por el ángulo inferior, a continuación inicia un recorrido ascendente en diagonal hasta que encuentra algún obstáculo bien sea porque se trate de algún artículo expuesto o un elemento de la decoración que tenga mayor luminosidad que el fondo del escaparate, en ese momento la vista transcurrira a través de el, cuando se acabe, pasará al vacío y continuará su camino ascendente, buscando la diagonal de salida, de no encontrar otro obstáculo en las proximidades del primero que obligue a la vista a saltar de uno a otro hasta que se complementa un circuito que pase por todos los elementos del escaparate, de esta forma la vista del viandante recorrerá el escaparate, aunque no sea ésta su intención.
Para que el paso de la vista recorra facilmente los obstáculos, procuraremos:
1º. Que los volúmenes estén cercanos entre sí o interpuestos en el plano.
2º. Que el colorido de los elementos que intevienen en la composición tengan más luminosidad que el fondo del escaparate.
3º. En el caso que la distancia entre volumen y volumen sea grande, y que la influencia de uno, no pueda unirse al otro, emplearemos los focos de luces a modo de puente.
4º. Las líneas tambien son elementos adecuados para lograr el efecto de conducción.
5º. La mirada de un maniquíe, puede inducir a la vista del espectador a mirar a un punto determinado o deseado.
Lo que hay que procurar evitar, es que se vean los focos, que la parte superior del escaparate y más concretamente los ángulos superiores estén excesivamente iluminados y sobre todo la masificación del escaparate.
Podemos refundir esta teoría, diciendo que es el arte de hacer que la vista circule por los lugares de máximo interes, aunque ella no lo pretenda.
Es importante que el escaparate se mantenga oscuro, sin iluminación en su parte superior y lateral, ya que si la luz es como un imán de la vista, y las puertas de salida de la vista están situadas en los ángulos superiores del escaparate, cuanto más luz tengan los ángulos superiores, más estaremos invitando a la vista a que salga.
El equilibrio va fuertemente unido a los apartados de la composición y el ritmo.
Cuando hemos realizado una correcta composición y además hemos aplicado un correcto ritmo, el equilibrio, lo único que realiza es que el conjunto no se nos caiga, que su apreciación sea perfecta, aunque para eso tengamos que recurrir a medios poco ortodoxos o reglamentados.
Desde los tiempos de los faraones e incluso antes , en la arquitectura se ha empleado la ley del equilibrio, que es la que a logrado corregir las anomalías de la composición.
Seamos tan originales como podamos, pero sabiendo siempre como y porqué lo somos. Conozcamos las leyes de composición y ritmo para crear con seguridad nuevos movimientos y rupturas, pero de un equilibrio racional.
En el escaparate, la ley del equilibrio más usada es la llamada ley de la romana, llamada así, por la similitud entre la función de esta ley con una roman (instrumento para pesar).
Para obtener un buen equilibrio en el escaparate, trabajaremos el grupo principal según dicten las normas que hayamos escogido dentro de la composición, y para que ese grupo o composición tenga una adecuada equilibración utilizaremos cualquier peso para que realice la función de la pesa como si de una romana se tratase.
Para una buena función, tendremos en cuenta:
- Que el volumen equivale al peso.
- Que a mayor peso del grupo principal, mayor distancia de la pesa, que en esta ley la llamaremos grupo auxiliar.
- Que a mayor volumen del grupo principal, mayor volumen del grupo auxiliar cuando ne se pueda alejar más.
- Que el grupo auxiliar, puede estar formado por: el vacío, la luz, una figura o decoración, por un artículo, por un grupo de ellos, etc.
El ritmo es la ley misteriosa de la repetición, de la reunión de elementos, del orden numérico que en un edificio, en una estatua, en un cuadro o en una orquesta asegura la armonía de las proporciones y la continuidad del movimiento.
Por ritmo se entiende la repetición de una secuencia de unidades en un arreglo. La ALTERNANCIA es la forma más simple del ritmo; dos unidades se repiten a intervalos. La SECUENCIA es la repeteción de más de dos unidades. La SERIE es la repetición de una secuencia limitada de formas diferentes. El ritmo es también un movimiento conectado.
El artista crea una acción rítmica cuando conduce la vista a través de un camino formado por elementos o por medio de una combinación de líneas, masa o colores.
En un espacio liso y vacío no hay movimiento y la vista tiene que permanecer quieta, porque no existe movimiento que la atraiga; cuando sobre el escaparate se dispone de un objeto o forma, la vista empezará a recoger la información y se produce la acción. Si este movimiento es organizado y no ofrece obstáculo, es ritmo, pero cuando distrae o es inquieto, carece de ritmo.
El ritmo por repetición, una forma u objeto que se repita a intervalos, determina un movimiento que conduce la vista. Una progesividad, también produce una acción rítmica que crea camino. Las líneas, los contornos de los volúmenes, las masas tonales, también puedeb formar una acción gradual de movimiento.
El movimiento rítmico se controla disponiendo los elementos de manera que lleven la vista hacia el centro de interés; en este debe descansar y quedarse fija la vista, para pasar luego a los elementos secundarios, si no cumple estos requisitos, la vista no sabe donde acudir, siendo nulo el fin de la exposición.
Al igual que en el color existe unos colores primarios, el punto geométrico, es la base más pura del trazo del que posteriormente formará las líneas o el plano.
La línea es la sucesión de puntos que se desplazan en una o varias direcciones, las líneas pueden ser rectas, quebradas, curvas u onduladas.
La líneas sirven para definir formas y establecer contornos, dividir o limitar espacios, dibujar imágenes, dar formas concretas a ideas y símbolos, producir una impresión de grises y masas tonales que ayudan a expresar la sensación de volumen y distancia y también, para conducir la vista a determinados focos de interes. Una línea puede variar en grueso y largo, ser tratada en cualquier dimensión y servir, tanto para establecer las más simples, como para resolver los dibujos complicados.
Cuando montamos un escaparate debemos saber la forma idónea de colocar los elementos que lo componen para lograr su equilibrio. A este fin nos servirá de gran ayuda el conocer las sugerencias que las distintas formas crean en la mente de los traseuntes.
VERTICALES: son estructurales y dignas y aumentan la sensación de altura, además nos proporcion la sensación de equilibrio.
HORIZONTALES: son placidez, descanso y serenidad, y aumenta la sensación del ancho.
DIAGONALES: sugieren acción y sirven para impulsar la vista hacia una dirección. Son también llamadas direcionales.
CURVAS: si son suaves, significan gracia, voluptuosidad y movimiento. Las cerradas son energía.
RADIACIÓN: partiendo de un eje, son luz, esperanza y gloria.
QUEBRADAS: expresan agitación y lucha.
PARALELAS: son dos líneas horizontales, por lo cual reúnen las cualidades de ellas, pero al estar en forma paralelas aúnan la sensación de camino, este camino tendrá una dirección cuando las paralelas están formadas por líneas inclinadas (convergentes o divergentes).
ESPIRALES: están formadas por líneas curvas y por lo tanto producira sensación de movimiento, será de aproximación o de lejanía, según se trace, de derecha hacia izquierda o viceversa.
Por las líneas de estructura las diferentes formas básicas; triángulos, cuadrados, rectángulos, círculos y ovalos que constituyen las formas más variadas.
TRIÁNGULO Y PIRAMIDE es aplomo y seguridad.
CUADRADO solidez y fuerza.
RECTÁNGULO HORIZONTAL equilibrio.
RECTÁNGULO VERTICAL elegancia.
Todas estas figuras dan un sentido varonil a las formas.
CÍRCULO unidad e inmensidad.
ÓVALO sensualidad.
Estas figuras representan feminidad.
Cada forma, según su cualidad, crea una impresión diferente y bien distinta.
Las formas o volúmenes pueden ofrecer sensaciones análogas a la de las líneas, según sea su configuración o las diferencias de sus tamaños. Una serie de volúmenes iguales es monotonía. Varios volúmenes crean variedad; éstos podrán ser equivalentes en volumen, pero diversas en las formas. En el escaparate es necesario contar con elementos de volumen diferentes para evitar un resultado sin interés.
Las masas serán bien distribuidas y agrupadas con sentido del equilibrio para que no parezca una parte del conjunto muy recargado y la otra con un gran vacío.
El punto, es la figura geométrica que mayor concentración e interés despierta en el subconsciente de la persona, siendo el más pequeño, es capaz de destacar sobre un conjunto de figuras distintas en su volumen y en sus formas.
La perspectiva tiene gran importancia dentro del escaparate, utilizándose para conseguir sensaciones de posición, y ésto a su vez está directamente relacionado con la teoría del color. Dependerá de la colocación de los elementos dentro del escaparate para que consigamos un efecto de proximidad o de lejania. MÁS PEQUEÑOS DETRÁS-LEJANÍA; MÁS PEQUEÑOS DELANTE- APROXIMACIÓN.
El color de los objetos y de los elementos del escaparate también pueden producir el mismo efecto. COLORES CALIENTES- APROXIMACIÓN, COLORES FRÍOS- LEJANÍA.
Las luces también nos van a producir importantes sensaciones según su utilización. Si queremos dar una sensacióm de lejanía solamente debemos crear una cortina de luz por delante del artículo, si por el contrario queremos aproximar el artículo a nuestro ojo dberemos crear dicha cortina por detrás del artículo.
El escaparatista debe ser capaz de recoger y plasmar en su trabajo todas las sensaciones que emanen del artículo o de quien vaya dirigido el mismo, para potenciar la sensibilidad del espectador, así como poner algo de su propia cosecha (interpretación).